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Lo que pudo ser y no fue de los jugadores del Chelsea

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Sport.es

La liga de Inglaterra muchas veces es la cuna de las estrellas que van a brillar en años próximos. Los clubes ingleses se encargan de buscar jugadores que sean prometedores desde muy corta edad, se crían estando desde las inferiores, son cedidos algunas veces para que puedan tener minutos profesionalmente y luego debutan con el primer equipo o son vendidos por millonadas a otro clubes.

Uno de los equipos que mejor se encarga de fichar jóvenes es el Chelsea. Pero al gigante inglés no siempre le sale la jugada como quiere. Aquí vamos a repasar algunos casos de futbolistas que no tuvieron su mejor versión en el Stamford Bridge pero años después pudieron estallar dejando ver su mejor versión.

Comenzamos en 2009 con Jeffrey Bruma. El neerlandés debutó ese año con Chelsea, jugó apenas 10 partidos. Fue cedido al Leicester y al Hamburgo. En mitad de 2013 el PSV anunció que lo había contratado por 3.5 millones de euros. Luego de tres temporadas en su país natal, el Wolfsburgo se hizo con él por 11.5 millones.

En 2011 fueron dos los jugadores: David Luiz y Romelu Lukaku. El central brasileño llegó a los blues por 25 millones de euros, más 35 millones por incentivos, para un total de 60. En 2014 fue vendido al PSG por 49.5 millones. Luego volvió a Londres para ser nuevamente vendido al Arsenal por 8.7. Fue un fichaje que representó pérdidas para el Chelsea.

El delantero belga le costó 15 millones de euros a los blues, fue cedido al West Bromwich Albion y luego al Everton. Siendo este último quien lo ficharia en 2014 por 35.3 millones. Hasta ahí bien. Pero luego el Manchester United lo compró por 84.7 millones y luego el Inter por 74 millones.

En 2012 fueron tres los jugadores. El primero de ellos Thorgan Hazard, el hermano de Eden llegó al Stamford Bridge por apenas 500 mil euros. Tres años después fue vendido al Borussia Mönchengladbach por 8 millones de euros pero luego llegó al Borussia Dortmund por 25.5 millones.

El segundo fue Nathan Ake. El neerlandés fue cedido al Reading, al Watford y al Bourmeouth, que al final fue el club que se hizo con sus servicios por 22.8 millones para que ahora el Manchester City lo haya fichado por 22.5 millones más, es decir 45.3 millones de euros.

El tercero fue Kevin de Bruyne. El centrocampista llegó por 8 millones de euros. Con el Chelsea jugó apenas 9 partidos. Luego fue comprado por el Wolfsburgo a cambio de 22 millones. Tuvo tres excelente temporadas en Alemania y el Manchester City lo fichó por 76 millones.

En 2014 el Chelsea trajo del Basel a Mohamed Salah por 16.5 millones. En dos temporadas con los blues jugó 19 partidos e hizo dos goles, luego fue cedido a la Fiorentina y a la Roma. A los de Londres no les llamó la atención y terminó vendiéndolo por 15 millones a la Roma, club donde fue figura y el Liverpool se terminó haciéndose con él por 42 millones de euros.