Uzbekistán cumplió su sueño: jugará su primer Mundial

Uzbekistán cumplió su sueño: jugará su primer Mundial

Después de varios intentos, finalmente los Lobos Blancos consiguieron su clasificación al primer certamen de su historia.

Uzbekistán se ha clasificado por primera vez para la Copa Mundial de la FIFA

Los Lobos Blancos han superado la angustia sobre el terreno de juego y la tragedia fuera de él

El seleccionador Timur Kapadze lidera una buena generación de talentos

Server Djeparov, Odil Ahmedov, Ignatiy Nesterov, Maxim Shatskikh y muchos otros iconos uzbekos se quedaron cortos. También lo hizo uno de los mejores jugadores que ha dado la nación, el tigre Timur Kapadze.

Entre ese panteón de grandes, Kapadze, como seleccionador, puede decir ahora que hizo lo que los demás no pudieron: llegar a una Copa Mundial de la FIFA™. Diez años después de conseguir su 119ª y última actuación como jugador, el técnico de 43 años estuvo en el banquillo como entrenador mientras Uzbekistán rubricaba por fin su primera clasificación mundialista.

Para un país que ha sido testigo de varias salidas desgarradoras, entre las que destacan las agónicas derrotas en la fase final de las eliminatorias continentales tanto para Alemania 2006 como para Brasil 2014, por fin ha llegado su hora.

Los registros mostrarán que el momento llegó a través de un empate 0-0 en Abu Dhabi, a unos cuatro mil quinientos kilómetros de casa, pero a pocos, si es que a alguno, les importará la forma en que se hizo historia.

No sólo es el primer equipo uzbeko que se clasifica, sino también el primero de Asia Central, una vasta extensión de tierra que linda con Rusia al norte, la RP China al este y una serie de otros países al sur.

En un país en el que este deporte se practicó por primera vez hace más de un siglo, la tragedia se ha cebado no sólo en el terreno de juego, sino también fuera de él. En 1979, un avión que transportaba al poderoso Pakhtakor se vio envuelto en una colisión en pleno vuelo sobre los cielos de la actual Ucrania.

A partir de ahí, el club y la liga se reconstruyeron. Se han invertido grandes recursos en la construcción de instalaciones juveniles de última generación en todo Uzbekistán, y en las categorías inferiores han brillado con luz propia. En dos ocasiones durante la última década y medios, han alcanzado los cuartos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA™, mientras que llegaron a octavos en la anterior Copa Mundial Sub-20 de la FIFA™. El equipo olímpico, por su parte, apareció en París el año pasado. Este crecimiento colectivo ha ido acompañado de una cosecha de jóvenes talentos, encabezados por el dinámico extremo Abbosbek Fayzullaev y el imponente defensa central Abdukodir Khusanov.

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El ascenso de Khusanov ha sido tan espectacular que, en sólo tres años, ha pasado del equipo juvenil del Bunyodkor, la potencia local, al Manchester City, equipo que participará en el Mundial de Clubes de la FIFA™; de apenas haber salido de su tierra natal a que Jack Grealish pronunciara un discurso por él en su boda, celebrado la semana pasada en Manchester.

Al igual que este grupo se inspiró en las estrellas caídas de generaciones pasadas, la esperanza ahora es que su llegada a la escena mundial pueda mantener esa rueda girando