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Un día como hoy… El gol en un amistoso que provocó que los hinchas invadieran la cancha

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Southport

Inglaterra está conformado por condados, los cuales a su vez son conformados por ciudades. En el caso del Everton está ubicado en la ciudad de Liverpool, en el condado de Merseisyde. Y en la historia del equipo azul han existido varios jugadores que han marcado diferencia entre sus filas: Tim Howard, Phil Jagielka, Leighton Baines, Duncan Ferguson, David Unsworth, Neville Southall, entre otros.

Tony Hibbert fue uno de ellos, nació en Liverpool el 20 de febrero de 1981. Cuando tenía 18 años fue parte del equipo juvenil del Everton que ganó la Copa FA Juvenil, venciendo al Blackburn Rovers por 5-2. Y fue en 2001, teniendo 21 años, cuando debutó con el primer equipo en la victoria 2-0 frente al West Ham. Para la temporada 2004-2005 fue nombrado por ACTIM como el mejor lateral derecho en Inglaterra. En 2006 fue víctima de un robo de gran magnitud. Y para las temporadas siguientes, 2007-2008 y 2008-2009, no pudo estar presente por problemas de salud.

Para la temporada 2010-2011 Hibbert se convirtió en el jugador más veterano que jamás había marcado un gol con el Everton. Y los hinchas de los Toffees en el 2009 ya habían hecho un anunció. «Si Hibbert marca, invadiremos el campo»

Y un día como hoy, el defensa lo cumplió. Era 8 de agosto de 2012 y el Everton jugaba un amistoso frente al AEK de Atenas. El reloj marcaba el minuto 52 con 26 segundos y el Everton iba por delante del marcador, 3-1.

El árbitro pitó una falta cerca del área del equipo griego y Hibbert tomó el balón. Sonó el silbato, parecía que iba a ser otro disparo que se iba a ir muy lejos del arco. Tony estaba profundamente inseguro de lo que iba a hacer. Escuchó el silbato y comenzó la carrera, se frenó, calculó, pensó lo que iba a hacer, volvió a tomar impulso y sus compañeros que estaban al lado de la pelota se la movieron para acomodar la jugada, los defensas rivales se le fueron encima -para él era como si todo el planeta tierra también se le fuera encima-. Y Tony como un crack, frío, calculador, le pegó a la pelota, la barrera saltó, pero el balón pasó por debajo, apenas tocando el césped. Y el portero no llegó, nunca llegó. Llegaron a abrazarlo dos compañeros, luego otros tres… luego otros dos que eran suplentes, luego todo el equipo, hasta el árbitro quería ir a felicitarlo. Y saltó un hincha al campo, luego dos, siete, trece, veinte, cincuenta, hasta que las sillas de Goodison Park quedaron vacías. Todos los hinchas del Everton estaban en la cancha, todos querían felicitar a Tony que había marcado, por fin, su primer gol profesional. Habían cumplido su promesa. El partido tuvo que ser suspendido por algunos minutos. Everton ganó 4-1 y Hibbert terminó el partido ovacionado.